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Archivos en la Categoría: politica
Para la ética del egoísmo, de la acumulación y del exhibicionismo, verdadera ética del mundo occidental, “debo sentir antagonismo respecto de todos mis semejantes: debo envidiar a los que tienen más y temer a los que tienen menos; pero debo reprimir estos sentimientos para presentarme –ante los otros y ante mí mismo– como el individuo sonriente, sincero, amable que todos simulan ser.
La pasión de tener debe producir, así,
una guerra de clases interminable”
(E. Fromm).
El amor al prójimo ha sido suplantado por el miedo al prójimo.
El psicoanálisis establece que el ser humano es incompleto, su absoluta inmadurez al nacer le señala que algo le falta, por eso es un ser deseante, por eso su vida es una búsqueda de aquello que puede darle la completud. Pero la tragedia esencial es que nada de todo aquello lo satisface y por ello su búsqueda, su movimiento, resulta incesante. Esta esencia es comprendida y aprovechada con astucia por la sociedad capitalista que nos fuerza a consumir con la vana esperanza de llenar el agujero de nuestra insatisfacción.
Hoy es claro que ese egoísmo capitalista no es un principio que permita el bienestar de todos, puesto que la evolución neoliberal hacia formas exacerbadas de la avaricia y la insolidaridad ha consolidado la noción de que el placer se obtiene en el poseer y no en el compartir. Implica una ética siniestra según la cual soy más cuanto más tengo, sin poder quedar nunca satisfecho porque no hay límite para mis deseos signados por la imposibilidad innata de complacerse.
Y ello instituye un undécimo mandamiento: “Usa al prójimo en tu provecho”
(P. O D)
“Sectores oportunistas se han pasado con armas y bagajes del lado del gobierno, como la dirección del PC. Otros, -como el PO, varios grupos de la izquierda sectaria y algunos exponentes del progresismo- pretendiendo una utópica equidistancia entre “dos bandos capitalistas en pugna”, terminan utilizando los mismos argumentos de Cristina, mostrando como actor central a la Sociedad Rural y desconociendo al motor real de la lucha, las bases autoconvocadas y negando la realidad de que los grandes pooles, terratenientes y agroexportadores se beneficiaron y sostuvieron sin tapujos al modelo kirchnerista, a la sombra del cual se llenaron los bolsillos empobreciendo a los pequeños productores y a la población.
Al restarle apoyo a la principal pelea en curso y renunciar a la disputa por sumar del lado de los trabajadores a un importante sector de la clase media rural, terminan abonando objetivamente al campo del gobierno. Por esa vía favorecen a la reacción de derecha que dicen combatir.”
Después de mucho tiempo, MST, volvimos a coincidir.
Esa es la opción. Dejar de estar al lado del camino.
la imaginación es más importante que el conocimiento
“I. -Y a continuación -seguí- compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza. Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto; y a lo largo del camino suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquéllos sus maravillas.
-Ya lo veo -dijo.
-Pues bien, contempla ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.
-Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños pioneros!
-Iguales que nosotros -dije-, porque, en primer lugar ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?
-¡Cómo -dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
-¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
-¿Qué otra cosa van a ver?
-Y, si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos? Forzosamente.
-¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
-No, ¡por Zeus! -dijo.
-Entonces no hay duda -dije yo- de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
-Es enteramente forzoso -dijo.
Platón.
(comienzo a comprender la política)
Y a VOS, te digo: Brindemos por tu retorno, bienvenido. www.catalejoalreves.wordpress.com
PiNtAr CoN LuZ
Adriana Lestido + Pedro Salinas
(sublime)
¿Serás, amor
un largo adiós que no se acaba?
Vivir, desde el principio, es separarse.
En el mismo encuentro
con la luz, con los labios,
el corazón percibe la congoja
de tener que estar ciego y sólo un día.
Amor es el retraso milagroso
de su término mismo:
es prolongar el hecho mágico
de que uno y uno sean dos, en contra
de la primer condena de la vida.
Con los besos,
con la pena y el pecho se conquistan,
en afanosas lides, entre gozos
parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos,
a la gran disyunción que está esperando,
hermana de la muerte o muerte misma.
Cada beso perfecto aparta el tiempo,
le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
Ni en el lugar, ni en el hallazgo
tiene el amor su cima:
es en la resistencia a separarse
en donde se le siente,
desnudo altísimo, temblando.
Y la separación no es el momento
cuando brazos, o voces,
se despiden con señas materiales.
Es de antes, de después.
Si se estrechan las manos, si se abraza,
nunca es para apartarse,
es porque el alma ciegamente siente
que la forma posible de estar juntos
es una despedida larga, clara
y que lo más seguro es el adiós.









