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Archivos en la Categoría: cortazar
Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar, pero piensa que es una crueldad inútil
y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz.
La flor piensa:
“Es como una flor“
Un futuro con hamacas
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“No solamente no he vuelto al pago, sino que Francia, que es mi casa, me sigue pareciendo el lugar de eleccción para un temperamento como el mío, para mis gustos y, espero, para lo que pienso todavía escribir antes de dedicarme a la vejez, tarea complicada y absorbente, como es sabido” JC
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“La vejez nos sumerge en una suerte de anonimato. En España dicen, o decían, los diarios: murió un ANCIANO de sesenta años”. MB
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La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla. GGM
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En definitiva, la belleza resulta subjetiva y cada uno la podrá encontrar en distintos sitios. Yo la encontré aquella tarde. Una vejez sin temores. Un futuro lleno de hamacas.
Carta de Julio Cortázar a Edith Aron
(Aqui un fragmento de la carta que Julio Cortázar le escribe a la que se transformaría en la “Maga” de su libro Rayuela)
“Querida Edith: No sé si se acuerda todavía del largo, flaco, feo y aburrido compañero que usted aceptó para pasear muchas veces por París, para ir a escuchar Bach a la Sala del Conservatorio, para ver un eclipse de luna en el parvis de Notre Dame, para botar al Sena un barquito de papel, para prestarle un pulóver verde (que todavía guarda su perfume, aunque los sentidos no lo perciban).
Yo soy otra vez ése, el hombre que le dijo, al despedirse de usted delante del Flore, que volvería a París en dos anos. Voy a volver antes, estaré allí en noviembre. ( … ) Pienso en el gusto de volverla a encontrar, y al mismo tiempo tengo un poco de miedo de que usted esté ya muy cambiada, ( … ) de que no le divierta la posibilidad de verme. ( … ) Por eso le pido desde ahora y se lo pido por escrito porque me es más fácil ( … ) que si usted está ya en un orden satisfactorio de cosas, si no necesita este pedazo de pasado que soy yo, me lo diga sin rodeos. ( … ) Sería mucho peor disimular un aburrimiento. ( … ) Me gustaría que siga siendo brusca, complicada, irónica, entusiasta, y que un día yo pueda prestarle otro pulóver.”





